Clase #8
En la octava clase continuaron las exposiciones. Primero expuso el grupo 2 que no había podido la clase anterior. Hablaron de Ernesto Sábato, cuya obra narrativa consta de tres novelas: El túnel, Sobre héroes y tumbas (considerada una de las mejores novelas argentinas del siglo XX) y Abaddón el exterminador. También se destacó como ensayista, autor de libros como Uno y el Universo, Hombres y engranajes, El escritor y sus fantasmas o Apologías y rechazos, en los que reflexiona sobre la condición humana, la vocación de la escritura o los problemas culturales del siglo XX. Ernesto Sábato se introdujo en el “Boom” a través de su primera novela: El Túnel, que posee una excelente narrativa para una persona con estudios sobre la física. Su forma de narrar y la estructura de esta historia y de las siguientes: Sobre Héroes y Tumbas y Abaddon, el exterminador -que también estarían dentro de este fenómeno- es muy distante al de otros autores del “Boom”. Sábato quiso representar en los personajes de sus obras el abatimiento y la soledad de los argentinos, haciendo una retrospección en este país donde convivió. También mencionaron el existencialismo, que se puede deducir en base al pensamiento existencialista: el ser humano nace y se hace a sí mismo a partir de la experiencia, el aprendizaje y la socialización; por lo tanto, tienen como característica primordial "su existencia”. Después expuso mi grupo no me tocó hablar, pero dos de mis dos compañeros hablaron de Mario Vargas Llosa, que es un escritor y político peruano considerado uno de los más importantes novelistas y ensayistas contemporáneos. Se expuso que inicialmente sus tendencias políticas eran izquierdosas y apoyaba las ideas del comunismo, pero con el tiempo recapacitó y se dio cuenta que todo era una farsa. En 1987 funda un partido denominado “Movimiento Libertad” basado en pensamientos de tendencia derechista, en contra de la estatización y del Estado como empresario. Él escribía sobre los peores sentimientos que guardan los seres humanos de manera muy real y vívida, pues se basaba en experiencias personales. Cuando escribía, lo hacía con todo su ser, lo hacía con su conocimiento, con sus sentimientos, con sus pasiones, sus vivencias, sus instintos, lo hacía con sus demonios, sus obsesiones, todos ellos sensibles en proporciones que variaban mucho.
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