Clase #5

  En la quinta clase  hablamos acerca de los capítulos 3 y 4 de Cien años de soledad. El capítulo 3 trata de Úrsula y José Arcadio que aceptaron de mala gana criar en su casa al hijo de Pilar Ternera y le dieron el nombre de Arcadio. José Arcadio Buendía se volvió una autoridad en el pueblo y nada se hacía sin ser antes consultado con él. Aureliano había dejado de ser un niño y era lo contrario a la imagen de su hermano, era silencioso y se había dado al oficio de la platería. Regresaron los gitanos, pero no había ni rastro de José Arcadio. También llegaron a Macondo unos traficantes de pieles que llevaron a la casa de los Buendía a una niña llamada Rebeca, con los huesos de sus padres en una caja y una carta para José Arcadio Buendía donde les pedía que la acogieran, ya que era familia lejana y no tenía padres. La niña no hablaba, llegaron a creer que era sordomuda. Descubrieron que Rebeca tenía el vicio de comer tierra y cal de las paredes que, después de los esfuerzos de Úrsula, dejó de hacer y comenzó a hablar. Con la venida de nueva gente a Macondo, llegó la enfermedad del insomnio y, más tarde, la peste de la memoria. Los habitantes del pueblo pasaban noches sin dormir y se estaban olvidando de su historia y hasta de los nombres de las cosas. Y en el capítulo 4 Rebeca y Amaranta se habían convertido en adolescentes y Úrsula decidió hacer una gran fiesta para ellas y para eso remodelo toda la casa. La abuela mandó a llamar a Pietro Crespi, un bailarín del cual se enamorarían las dos niñas. Amaranta le tuvo rencor a Rebeca hasta el día de su muerte. Llegó al pueblo la familia Moscote, los padres y siete bellas hijas. Aureliano conoció a Remedios Moscote y quedó enamorado perdidamente de su candidez, la niña tenía nueve años. Hubo dolor y amargura donde los Buendía cuando Pietro Crespi dejó el pueblo y Rebeca, por su parte, se quedó sufriendo silenciosamente. Aureliano es el único que la entiende ya que sufre del mismo mal de amor. Pilar Ternera se entera del amor que Aureliano le confiesa a la menor de los Moscote y consigue que la niña acepte casarse con él. El matrimonio es aceptado bajo la condición de que Rebeca también cumpla su deseo de casarse. Amaranta la amenaza con impedir su boda, si fuera necesario, hasta con su propia muerte. Melquíades, el viejo sabio, se murió y José Arcadio se negó a enterrarlo. Al viejo José Arcadio se le iba el tiempo inventando mecanismos y estudiando los libros de Melquíades, fue perdiendo el interés por el mundo, excepto por el laboratorio que le dejó el gitano. Una tarde, José Arcadio entra en un estado tan alterado de locura que Aureliano, ayudado por diez hombres, tuvo que amarrarlo al castaño. Por ultimo nos dijo que fuéramos leyendo 3 capítulos mas.

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